¿Que es el Carnaval?

Cuando leo, escribo o busco sobre este tipo de cosas, siempre viene a mi mente una frase que el padre Gorza contó haber escuchado una vez en un supermercado norteamericano mientras dos mujeres hablaban entre ellas: “…¡estos católicos siempre quieren estar en todas!…”

Es que si nos sumergimos en la historia del mundo, mal que le pese a muchos, la iglesia católica es parte activa de ella desde hace más de 2000 años . Pero vamos al tema.

carnavalMuchas son las versiones que podemos encontrar, pero lo que nadie puede negar es que la palabra Carnaval viene de la lengua italiana y esta ligada a la palabra Carnestolendas (que significa abstinencia de carne por Cuaresma) podemos notar la palabra carne y levare lo que significa quitar la carne.

La versión con más asidero dice que en la Edad Media, como no había forma de conservar los alimentos, se hacía necesario consumir todo aquello que no se comería por un tiempo. Así, si iba a comenzar la cuaresma, era necesario terminar con toda la carne antes de llegar a ella, para que no se desperdiciara, para eso comcarnaval2enzaron armándose grandes fiestas que duraban varios días previos al Miércoles de Ceniza, donde se comía no solo
carne, sino todo lo que pudiera echarse a perder, pero claro… como toda acción del hombre, en algún momento el exceso (pecado) aparece y termina por llevarlo por otros caminos y estas fiestas terminaron degenerando en otros excesos (placeres) de la carne que luego  los participantes purgaban (penitencia, confesión) durante la Cuaresma.

Son muy interesantes algunas historias de la época que nos muestran mejor de que se trataba, por ejemplo en su libro “El Libro del Buen Amor” del padre Juan Ruiz, aparece la historia de Doña Cuaresma y Don Carnal, una lucha entre ambos va a contar por ejemplo:

De mí, Santa Quaresma, sierva del Salvador,
enviada de Dios a todo pecador,
a todos los arçiprestes et clérigos con amor,
salud en Jesu Christo fasta la pasqua mayor.
Sabed, que me dixieron, que ha çerca de un año,
que anda don Carnal sañudo muy estraño
astragando mi tierra, fasiendo mucho daño,
vertiendo mucha sangre de lo que más me asaño:
Et por esta rasón en vertud de obediençia
vos mando firmemente so pena de sentençia,
que por mí e por mi ayuno e por mi penitençia,
que lo desafiedes con mi carta de creençia…

…De mí doña Quaresma, justiçia de la mar,
algoaçil de las almas, que se an de salvar,
ti Carnal goloso, que te non coydas fartar,
envíote el ayuno por mí desafiar

De mí, Santa Cuaresma, sierva del Salvador
enviada de Dios a todo pecador,
a todos los arçiprestes y clérigos con amor,
salud en Jesucristo hasta la pascua mayor.
Sabed, que me dijeron, que hace çerca de un año
que anda don Carnal sañudo muy estraño
asolando mi tierra, haciendo mucho daño,
vertiendo mucha sangre de lo que más me extraño
Es por esta razón en virtud de obediencia
les mando firmemente bajo pena de sentencia,
que por mí, por mi ayuno y por mi penitencia,
que lo desafiéis con mi carta de creencia…

…De mí doña Cuaresma, justicia del mar,
alguacil de las almas que se han de salvar
a tí Carnal golozo que no podías faltar,
te envío el ayuno por mí desafiar…

No puedo dejar de mencionar que hay quienes la relacionan con fiestas paganas mucho más antiguas en honor al dios Saturno, o los festejos por la fertilidad de la mujer y más, pero en la mayoría de esos casos, la relación parte mas de la forma del festejo que con la raíz misma, tal y como queda demostrada en el nombre que la fiesta y su razón de ser.

¿Y de donde viene la idea de tirar agua?

carnaval3Si hay un juego que me divertía y llenaba los días de carnaval desde mis primeros años, ese fue el de arrojarnos agua a baldasos o con el recipiente que estuviera a la mano. ¿Y de donde viene la idea?

Parece ser que en el siglo XVIII, cuando los habitantes más poderosos y adinerados de Venecia establecieron un rito que les permitía pasearse por las calles ostentando una vela encendida, como una manera de atraer a la buena suerte. Muchos no aceptaron esta usanza y utilizaron el agua para apagar las velas de aquellos a quienes no consideraban merecedores de tales favores celestiales y con ello surgió el hábito de lanzar baldes de agua en estas fechas.

Más adelante, en el siglo XIX fue una práctica común en tiempo de carnaval jugar con agua. Por aquella época, era costumbre rellenar huevos con agua para después lanzarlos. Las familias de clases más acomodadas compraban huevos de ñandú para tal fin. También se llenaban con agua de colonia

En el Buenos Aires de los primeros tiempos, según Jorge Fondebrieder, llegado el carnaval -las fiestas duran tres días- se pone en uso una desagradable costumbre: en vez de música, disfraces y baile, la gente se divierte arrojando baldes de agua desde los balcones y ventanas a los transeúntes, y persiguiéndose unos a otros de casa en casa. Se emplean huevos vaciados y llenos de agua que se venden en las calles. Mucho después, durante la presidencia de Sarmiento, -cuenta Alfredo Ebelot- que el presidente junto a un ministro acertó a pasar en coche descubierto y lo mojaron hasta empaparlo y los concurrentes se destornillaban de risa, abrigado con un poncho de vicuña, cubierta la cabeza con un sombrero chambergo, distribuía y recibía chorritos de agua, riéndose a mandíbula batiente.

Por último un “Reglamento Salteño del 1882″…
“…los legisladores recomendamos el fiel cumplimiento del siguiente reglamento para los días de carnaval:

Art. 1º) Es prohibido a todo hombre permanecer metido en casa y a toda mujer negar hospitalidad al peregrino: las puertas de las casas deben estar francas para que todo el mundo entre y salga.
Art. 2º) Los aficionados al juego fuerte serán sopados en tina.
Art. 3º) En vista de la carencia de los pomos, se declara lícito el libre uso del agua, ya sea de pozo o de río.
Art. 4º) Los que no tengan donde bailar durante la noche, la pasarán rezando el trisajio, o en su defecto, rosario de quince misterios.
Art. 5º) A los enamorados tímidos les será permitido en estos días tocar la mano de sus respectivas amadas.
Art. 7º) Los solterones deberán cuanto antes apresurarse a salir de su vergonzoso estado, y si no lo hicieran serán condenados a comer jamón durante todo el resto de sus estériles días.
Art. 10º) Es prohibido el amor secreto en días como estos.
Art. 11º) No se puede echar agua a mansalva, bajo la pena de ser conducidas por todos los jóvenes a una tina de agua.
Art. 12º) El que se ponga pesado de la cabeza, deberá ser curado con agua por las muchachas.
Art. 13º) Cúmplase, dése el registro carnavalesco, etc.”

Para publicar este post encontré información en:

elhistoriador.com.ar, un sitio que te propone estimular la reflexión y el amor a nuestro pasado.
Yahoo! Respuestas
eluniversal.com.ar
Libro del Buen Amor del Arciprestede Hita Juan Ruiz

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